25/03/2011 Inauguración de la exposición Antón Lamazares. 1980-2010

Actualizado 21/03/2011 12:09

museo de pontevedra

En el Sexto Edificio del Museo, a las ocho de la tarde del próximo viernes 25 de marzo, será inaugurada la exposición retrospectiva del artista lalinense residente en Berlín Antón Lamazares, en la que se propone un recorrido por la trayectoria de los últimos treinta años del artista.

La muestra permanecerá abierta hasta el día 18 de mayo, siendo su horario de apertura al público el siguiente: de martes a viernes, de 17:00 h a 21:00 h; los sábados, de 11:00 h a 14:00 h y de 18:00 h a 21:00 h, y los domingos y festivos, de 11:00 h a 14:00 h. No obstante, los centros escolares y colectivos que lo deseen pueden visitarla fuera de ese horario contactando previamente con el Gabinete Didáctico del Museo.

Como complemento a la exposición se ha editado un catálogo con la colaboración de la Consellería de Cultura e Turismo de la Xunta de Galicia, donde a las reproducciones fotográficas de las obras, acompañan textos de Marta Morales, Gloria Moure y Ángel Gabilondo.

Las obras que se exhibirán en el Museo de Pontevedra proceden tanto de colecciones privadas como de la del propio artista realizadas por Antón Lamazares desde 1980, tras la concesión por parte de la Diputación Provincial de una beca para ampliación de estudios, con la que se desplaza a París en 1979, hasta el pasado año 2010.

La muestra, de la que es comisaria la crítica de arte Gloria Moure, tiene un carácter reivindicativo, en cuanto pone de manifiesto la importancia que su obra ha tenido dentro de los artistas de su generación, y un carácter de investigación, en el sentido de dar la luz a una parte de su producción no conocida hasta el momento.

No es fácil configurar hoy, ya que no hay patrones formalistas que seguir, ni procedimientos de abstracción que no puedan tornarse perversos. Antón Lamazares constituye un ejemplo preclaro de un artista consciente y embriagado por este marco incierto de su época. Por un lado, no rechaza la imagen sino que la privilegia y la utiliza como centro de su aproximación creativa, pero por otro huye de su virtualidad y la hace convivir con la materia; de modo que podemos decir que su respuesta configurativa a la bidimensionalidad, connatural a lo pictórico, viene dada por esa intensa comunión entre lo iconográfico y lo matérico.

La exposición está desarrollada no con un carácter cronológico, sino fundamentada en conceptos e ideas tomadas y retomadas a lo largo del proceso creativo del artista, manifestando una idea de progreso no lineal en el que se entremezclan cultura, experiencia, azar y memoria. A través de las 120 obras que la componen (dibujos, maderas, obras bifrontes, etc.) se hace evidente que el ser autentico comporta analizar , desmontar y reconectar lo repentinamente inconexo, de modo que la novedad no es la innovación singular, sino la nueva interpretación de lo ya dicho. En su obra, el artista aúna de forma magistral su interés en retomar la tradición pictórica del arte, sobre todo a partir de un determinado segmento de la vanguardia histórica y su contemporaneidad al explorar tanto su sentido como sus posibilidades a través de las inquietudes y claves estéticas de su tiempo.

La exigencia de autocultivo y de autenticidad que plantea hoy en día poetizar sobre la realidad es mucho más elevada que antes, pues nadie puede tomar criterios y enfoques de prestado. Antón la satisface de sobra y nos revela en sus obras su entusiasmo creativo, a caballo de la perplejidad y de la experiencia, y a la búsqueda de la lucidez soñada, que le permita entresacar la poesía de lo escondido, de lo apenas apreciable, de lo tergiversado y de lo robado a la experiencia.

Diputación de Pontevedra Museo de Pontevedra